La misión del CIPC es promover sociedades y comunidades más seguras y saludables a través de la implementación de iniciativas y programas estratégicos basados en la evidencia, cuyo objetivo es reducir y prevenir la delincuencia y la victimización, y apoyar normas y estándares internacionales, en particular las directrices de las Naciones Unidas en materia de prevención de la criminalidad (1995 y 2002). Éstas fomentan, a nivel de países, ciudades e instituciones, la inversión en la prevención antes que la utilización de respuestas al crimen más costosos para la justicia penal.
Su misión se realiza de tres maneras principales:
Desde su creación el CIPC ha trabajado en estrecha colaboración con ONU-Habitat y en particular en el programa “Ciudades más seguras”, así también con ONUDC (Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el crimen) miembros del Centro. El CIPC pertenece a la red des Instituciones de la Comisión de prevención del delito y la Justicia Penal de las Naciones Unidas, compuesta de instituciones del mundo entero en donde el objetivo es sostener a los Estados miembros y los trabajos de la Comisión.
Los idiomas de trabajo del CIPC son Inglés, Francés y Español.